Comunicaciones: Casos clínicos

Un quebradero de cabeza (Póster)

Ámbito del caso

Servicios de Urgencias.

Motivos de consulta

Cefalea occipital de intensidad creciente y fiebre.

Historia clínica

Enfoque individual

Hombre de 26 años, bebedor ocasional, sin antecedentes médicos de interés, acude al Servicio de Urgencias Hospitalario por cefalea occipital de 5 días de evolución de intensidad progresivamente creciente, asociando fiebre de 39 ºC las últimas 48 horas. Refiere sensaciones parestésicas en hemicuerpo derecho de segundos de duración intermitentes asociadas. Niega clínica infecciosa reciente u otra clínica acompañante.

A la exploración física, se encuentra alerta, obedece órdenes, con lenguaje fluente sin parafasias, comprensión conservada, campimetría por confrontación normal, pupilas isocóricas normorreactivas; musculatura ocular extrínseca sin limitaciones. Pares craneales sin alteraciones. Balance muscular global 5/5. No claudicación en maniobras antigravitatorias. No alteraciones de la sensibilidad tactoalgésica. No dismetría dedo-nariz, talón-rodilla. Marcha conservada, Romberg negativo. Signos meníngeos negativos.

Se solicita analítica de sangre y orina que muestran proteína C reactiva de 4,1, siendo el hemograma y los reactantes de fase aguda normales. Se realizan radiografía de tórax, electrocardiograma y TAC craneal sin encontrarse hallazgos patológicos.

Juicio clínico, diagnóstico diferencial, identificación de problemas

Meningitis vírica.

Meningitis aguda bacteriana, encefalitis, absceso cerebral.

Tratamiento y planes de actuación

Durante su estancia en el box de urgencias se administra analgesia intravenosa y ante la sospecha de meningitis se realiza punción lumbar (PL) que da salida a líquido cefalorraquídeo (LCR) cristalino con leucocitos 24 (neutrófilos 11%, linfocitos 89%), hematíes 3, glucosa 58 (capilar 101) y proteínas 43. El panel diagnóstico para meningitis/encefalitis es negativo.

Evolución

Se ingresa en Neurología para tratamiento sintomático y vigilancia. Es dado de alta asintomático, con virología y serologías negativos, cuatro días después de su hospitalización, sin tratamiento.

Conclusiones (y aplicabilidad para la Medicina de Familia)

La meningitis vírica es una enfermedad de escasa prevalencia y con una presentación clínica poco específica; sin embargo, el retraso diagnóstico puede conllevar secuelas significativas o incluso un desenlace fatal, por lo que una anamnesis y exploración física detalladas son fundamentales. El diagnóstico se realiza mediante PL y análisis del LCR, que generalmente cursa con pleocitosis linfocitaria, glucorraquia normal y proteínas ligeramente aumentadas o normales, siendo necesario realizar reacción en cadena de polimerasa (PCR) de LCR. El reto para el médico de familia es identificar a aquellos pacientes susceptibles de progresión a un estado de gravedad.


Comunicaciones y ponencias semFYC: 2024; Comunicaciones: Casos clínicos. ISSN: 2339-9333

Autores

Méndez Esteban, Beatriz
Consultorio Periférico de Colloto. Oviedo. Asturias
Feal González, Jorge
Consultorio Periférico de Colloto. Oviedo. Asturias
Pérez Prada, Julia
CS de Pola de Siero. Asturias